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La baja de la urea abrió la puerta a la fertilización en trigo y a un nuevo récord en maíz 

Hubo una nueva fuerte baja en la urea que pasó a rango de 650 y 700 U$S/t. En maíz este cambio abre la posibilidad a un nuevo récord de siembra. En trigo se abre la puerta a una gran refertilización en agosto. 

BCR – La urea vuelve a acercase a los valores normales y entusiasma al productor para apostar al trigo y el maíz.  

No suele ser normal aplicar nitrógeno después de la siembra en la región núcleo, pero con una fertilización nitrogenada más accesible, los productores evalúan hacer refertilización a gran escala. Se busca apuntalar el potencial de rendimiento en una campaña en que la falta de agua no se ve como una limitante y generar los kilos necesarios para superar los márgenes económicos. 

En Carlos Pellegrini se observa una reactivación en las ventas de fertilizante y muchos productores planean completar las aplicaciones durante el macollaje. En María Susana y Bigand, la decisión de refertilizar dependerá de que las condiciones climáticas acompañen el desarrollo del cultivo y de que la tendencia bajista del precio de la urea se mantenga. En Aldao consideran que agosto ofrecerá una buena oportunidad para realizar aplicaciones complementarias si el clima acompaña como hasta ahora.

En maíz, la baja de la urea consolidó una intención de siembra similar al año pasado, año récord para la región con 2,3 M ha implantadas. Pero el entusiasmo hace que se esté evaluando la posibilidad de sumar más hectáreas. En Bigand dicen que “tenemos esperanzas de que el precio aún pueda tocar un nuevo piso. Hoy podemos indicar que la superficie de maíz sería igual a la campaña pasada. Pero la posibilidad de un año “Niño” y la confirmación de la baja de la urea puede ser un aliciente para sumar más hectáreas“. En María Susana ya se decidieron: “vamos a aumentar la superficie maicera en un 20% respecto al año anterior”.

Lo que no cambia: no se sumaran más hectáreas trigueras 

Pese al alivio que representa el menor costo de la urea, los técnicos coinciden en que la superficie destinada al trigo ya está definida. “La siembra está cerrada; no habrá un aumento del área”, resumen en la región núcleo. El elevado precio que tuvo el fertilizante al inicio de la campaña incidió de manera significativa en las decisiones de los productores, ya que la nutrición, principalmente urea y fosfato monoamónico, explica el 35% de los costos del cultivo. Como resultado, la intención de siembra se redujo un 12% respecto de la campaña pasada. En Carlos Pellegrini destacan que ya no hay tiempo para incorporar nuevos lotes de ciclos largos. En Junín, incluso, algunos productores optaron por resignar superficie de trigo y destinarla a maíz, aprovechando el abaratamiento de la urea y la mejora relativa.

La urea bajó, pero los números del trigo no mejoran: ¿qué pasa? 

Actualmente, el margen neto proyectado para campo propio se ubica en 86 U$S/ha, 8 dólares menos que hace un mes. En campo alquilado la diferencia con mayo es de 3 dólares menos aún, con un resultado de 106 U$S/ha. Pero en el último mes hubo una fuerte baja en la urea: pasó de 950 U$S/t a un rango de 650 a 700 dólares. La caída es de un 25 a 30%. Sin embargo, la mejora de los márgenes actuales fue neutralizada por otros factores. ¿Cuáles son?

La caída del precio esperado de cosecha, que pasó de 231 a 212 u$s/t (-8%), es uno. Esta baja respondió a una mayor expectativa de oferta mundial, impulsada por el avance de la cosecha en el hemisferio norte y mejores perspectivas productivas en varios países exportadores. Si bien persisten problemas de sequía en algunas regiones productoras, el mercado interpretó que la disponibilidad global de trigo sería suficiente para abastecer la demanda. 

El otro factor que destaca son los mayores costos de labores. En ese sentido, una suba cercana al 8% en el valor de la UTA (Unidad Tarifaria Agropecuaria) impulsó un incremento de los costos de laboreo: “estos costos vienen aumentando y, según la labor, hay subas de entre un 70 y 150% dependiendo del rubro en relación a un año atrás”, explican los asesores desde Maria Susana.

De todos modos, “si se mira el medio vaso lleno”, hay que rescatar que sin la baja de la urea, la rentabilidad del cultivo sería hoy claramente mucho menos favorable.

El trigo ganó velocidad y se acerca al final de la siembra, pero acechan las lluvias

En la última semana se sembraron casi 300.000 hectáreas de trigo en la región núcleo. El avance de implantación es de 70%, el ritmo es prácticamente igual al de la campaña pasada. Las lluvias de la semana pasada resultaron determinantes para destrabar la siembra en los lotes limitados por la escasez de humedad superficial. En el centro-sur de Santa Fe y el sudeste de Córdoba solo restan algunos lotes para dar por finalizada la implantación. El sur santafesino ya alcanzó el 87% de la superficie prevista, mientras que el norte de Buenos Aires registra un avance del 40%. En Junín, los técnicos indican que las lluvias dejaron sectores con excesos de humedad hacia el sur del partido, generando demoras por falta de piso. En cuanto a los lotes ya sembrados, destacan una muy buena emergencia, favorecida por la adecuada disponibilidad de humedad en el suelo. En Aldao, destacan que “este lunes (15/6) estábamos sembrando con barro y los 30 mm que cayeron hoy (jueves 18) pueden ser un gran problema para sembrar lo que falta que no es poco”, advierten